La Agencia Espacial Europea ha celebrado durante los días 26 y 27 de noviembre su Consejo Ministerial en Bremen (Alemania). En este evento, que se suele celebrar cada 4 años, se reúnen todos los ministros de los países miembros para establecer un presupuesto dirigido a misiones y lanzadores en un período de tres años.
Este año, el director de la ESA, Jospeh Aschbacher, ha indicado con entusiasmo que sus espectativas se han superado con creces al alcanzar los 22.100 millones de euros. “Es un gran éxito para Europa y un momento clave para nuestra autonomía y liderazgo en ciencia e innovación. Agradezco el trabajo y la reflexión que han permitido alcanzar estas nuevas suscripciones por parte de los Estados miembros, que representan un aumento del 32%, o del 17% ajustado por la inflación, respecto al anterior Consejo Ministerial”.
El Consejo Ministerial de este año marca la primera fase de aplicación de la Estrategia 2040 de la ESA, que define la ambición espacial europea y los objetivos para alcanzar sus metas a largo plazo en el espacio y en las aplicaciones en tierra.
La ciencia y los lanzadores se llevan la mayor partida
El primer paso será ejecutar las misiones las misiones del plan Cosmic Vision, incluyendo LISA y NewAthena. El siguiente gran salto será dado por el desarrollo tecnológico de las misiones del plan Voyage 2050, entre ellas la ambiciosa búsqueda de vida en Encélado con la misión de clase L a la luna de Saturno (L4 a Encélado). Esta misión requiere avances tecnológicos inmediatos para llegar al polo sur del satélite en condiciones óptimas de iluminación.

La tecnología necesaria para misiones innovadoras de la ESA se desarrollará a través de un presupuesto reforzado para facilitadores tecnológicos, componentes críticos, digitalización y tecnologías emergentes. La independencia tecnológica es clave para las ambiciones de Europa en el espacio y para mantener un acceso garantizado al mismo.
Los lanzadores europeos Ariane 6 y Vega-C seguirán liderando el acceso al espacio. La ESA continuará apoyando la evolución del mercado europeo de lanzadores y el desarrollo de nuevos medios de transporte orbital, incluido el European Launcher Challenge.
Por otro lado, se consolidará el liderazgo europeo en observación de la Tierra con la preparación de la segunda generación de satélites Copernicus (Sentinel-2 NG y Sentinel-3 NG). En el marco de FutureEO, la ESA desarrollará misiones científicas de primer nivel, preparará nuevas misiones operativas Copernicus y meteorológicas, y apoyará el uso de datos para Earth Action.
Rosalind Franklin se lanzará a Marte en 2028
Los Estados miembros han reafirmado su compromiso con la exploración, con planes sólidos para reforzar alianzas internacionales. La misión Rosalind Franklin, cuyo objetivo es aterrizar un rover en Marte, cuenta ya con financiación para un lanzamiento en 2028.
La ESA también avanzará en misiones lunares, especialmente el módulo de aterrizaje Argonaut, y continuará reduciendo riesgos tecnológicos para apoyar la presencia europea en la órbita terrestre baja (LEO) y más allá en las próximas décadas. Además, la ESA y los Estados miembros han acordado medidas a corto plazo para garantizar oportunidades de vuelo para astronautas europeos en la Estación Espacial Internacional hasta su retirada en 2030.
Misiones de defensa planetaria
Tres misiones concentran la mayor parte de la financiación en seguridad espacial: Ramses, Rise y Vigil.
Ramses, que se desarrollará en un plazo muy ajustado, interceptará el asteroide Apophis durante su aproximación en 2029 y reforzará la preparación frente a futuros objetos potencialmente peligrosos.
Vigil, misión de meteorología espacial inicialmente respaldada en CM22, avanzará hacia la implementación de la nave espacial, cuyo diseño preliminar se revisará a principios del próximo año.
Rise, en colaboración con la industria, impulsará demostraciones de mantenimiento en órbita para reducir los desechos espaciales.
